Tradiciones Mexicanas

Taller de esferas en Tlalpujahua resiste crisis sanitaria

Francisco Castellanos J.

Morelia, Mich. Luego de 20 años acostumbrada a que las esferas hechas en su taller de Tlalpujahua serán el principal sostén de la familia, la señora Luz María García Hernández no deja de sonreír, pero conforme avanza la conversación acepta que a un año del inicio de la pandemia los ingresos se desplomaron, lo que ha obligado a una diversificación de actividades rurales para sacar una flote la economía de ella, su esposo e hija, informó Fernando Maldonado.

“Desde que comenzaron los contagios nos cerraron todo, se cancelaron las ferias, las exposiciones, las vías que teníamos para vender”, comenta en entrevista para El Sol de Morelia, al tiempo que trabaja en los detalles finos de las esferas y otros objetos que cada vez se acumula más en el taller llamado Frutart, con sede en La Estanzuela, una pequeña comunidad municipio del pueblo mágico localizado al oriente del estado.

Luz María no recuerda que hayan pasado por una crisis similar tan fuerte, donde prácticamente tuvieran que esperar sentados a que uno que otro turista y lugareño les comprara sus artesanías basadas en vidrio. Dice que de pronto les cancelaron todas las ferias a donde asistían: en Maravatío, El Oro, Contepec, Zitácuaro, varias del Estado de México, la entidad que hace frontera con esta zona rodeada de montañas, antiguas minas y muchas leyendas orales.

Calcula que sus ganancias de derrumbaron en un 70 u 80 por ciento, lo que encontró un pequeño respiro luego de que las autoridades de Tlalpujahua decidieran llevar a cabo la Feria de la Esfera entre octubre y diciembre del año pasado, implementando medidas sanitarias y acortando el número tradicional de participantes.

“No fue lo mismo, éramos menos los vendedores y teníamos que alternar los días, pero teniendo en cuenta que nos prohibieron salir durante casi todo el año, nos generó una entrada de dinero”, mencionó.

Se estima que en todo el municipio son 1,600 las personas que se dedican a la producción de esferas, lo que ha otorgado a la región el mote de “El pueblo de la eterna Navidad”, pues estos productos se ofrecen no solo en diciembre, sino a lo largo de todo el año. 

En una coyuntura tan complicada como lo sigue siendo la crisis sanitaria, la familia ha tenido que ingeniárselas para sobrevivir, realizando actividades de campo que por lo menos ayuden al autosustento, en espera de que pronto la vida llegue a la normalidad.

“La verdad no sabemos cuándo se vaya a componer, se nos han quedado muchas esferas en bodega, no hay dónde venderlas, pero ahí, poco a poco, esperemos una recuperación”, añade, sin dejar de observar que en Tlalpujahua “casi no se han conocido de casos del virus ”, lo que ratifican las estadísticas, toda vez que es uno de los municipios que se ha mantenido con bandera blanca, registrando 132 casos positivos, de los cuales 125 se recuperaron y cinco han fallecido.

También entrevistado, el alcalde Salvador Tapia Hernández confirmó que las actividades de Semana Santa serán canceladas por segundo año consecutivo, una medida que se espera sea de las últimas para aminorar todos los riesgos de contagio. 

Por lo pronto, la familia de Luz María no pierde el ánimo, sigue trabajando todos los días en el taller de La Estanzuela en espera de que la Navidad recobre su eternidad.

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