Sheinbaum cede su lugar en la inauguración del Mundial y destaca la importancia de un deporte más accesible
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, decidió no asistir al partido inaugural de la Copa Mundial entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca, a pesar de haber recibido una invitación y un boleto por parte de la FIFA.
En lugar de ocupar su asiento, la mandataria optó por entregar la entrada a una joven aficionada al fútbol, argumentando que quería enviar un mensaje sobre la necesidad de acercar los grandes eventos deportivos a la ciudadanía.
A través de un mensaje público, Sheinbaum explicó que su decisión buscaba reconocer a las mujeres mexicanas que abren camino en distintos ámbitos y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre las dificultades que muchas personas enfrentan para acceder a espectáculos deportivos de gran magnitud debido al costo de los boletos.
“Decidí entregar el boleto que me otorgó la FIFA a una joven mexicana apasionada por el fútbol como una forma de reconocer a las mujeres que representan con orgullo a nuestro país. También es un recordatorio de que el deporte debe ser cada vez más accesible para todas y todos”, expresó la presidenta.
El gesto fue bien recibido por diversos sectores y abrió nuevamente el debate sobre el costo de las entradas a eventos internacionales, así como la importancia de fomentar una mayor participación de los aficionados en las grandes celebraciones deportivas.
Aunque no estuvo presente en la ceremonia inaugural, la presidenta reiteró su respaldo al deporte y a las iniciativas que promuevan la inclusión y el acceso de más personas a actividades recreativas y culturales.