Immigration

Cómo evitar un fraude notarial, un problema grave y común para los migrantes en Estados Unidos

Si un mínimo error puede tener consecuencias graves, busque consejo legal exclusivamente de un abogado

by Koby Levin. Outliermedia.org

“Fui a un notario”. Cuatro palabras que el abogado Ruby Robinson nunca quiere escuchar de un nuevo cliente de migración. 

Tal vez la persona necesita ayuda preparándose para una audiencia legal que solicitó con asistencia de un notario. Pero, Robinson sabe que podrá terminar combatiendo — innecesariamente — un proceso de deportación. 

“En los EE. UU., un notario es un testigo profesional y eso es todo”, explica Robinson, un abogado del Michigan Immigrant Rights Center. Y es que el entrenamiento notarial solamente les prepara para certificar un documento oficial. 

Sin embargo, en su intento de navegar nuestro sistema de inmigración deficiente, muchos migrantes dependen de notarios para mucho más que esa certificación. Buscando cualquier auxilio, fácilmente pueden empeorar su situación legal. 

Tras la nueva elección de Donald Trump, avisos en contra del llamado fraude notarial se volvieron urgentes; pues el interés en servicios legales de inmigración es creciente. 

“Incluso decir: ‘Pienso que este es el formulario que debe llenar’, consta como un consejo legal”, señala Robinson. “Lo he visto muchas veces”. 


¿Qué es el fraude notarial? 

Hace mucho tiempo que las autoridades migratorias advierten sobre el fraude notarial, donde notarios cobran por consejos legales en Estados Unidos sin estar calificados ni autorizados. Las consecuencias pueden ser severas, tanto legal como financieramente. 

En 2023, el Federal Trade Commission publicó una revista digital explicando el asunto. La American Bar Association, una organización de abogados, tiene una iniciativa dedicada a la prevención de este delito.

Según la ley 

La ley de Michigan prohíbe a los notarios proveer consejo legal. Ellos deben declarar prominentemente: “No soy un abogado y no tengo ninguna autoridad para dar consejos en temas de migración u otros asuntos legales”. No pueden anunciarse como “notario público”. 

En Michigan, las víctimas del fraude notarial pueden presentar una demanda civil por daños triples e incluir el honorario de su abogado.

Aunque hay pocas investigaciones oficiales del fraude notarial, una encuesta de 1996 con migrantes indocumentados en Los Ángeles señaló que casi tres cuartos habían recibido consejos legales de un notario. Según abogados en Detroit, este tipo de fraude sigue vigente. 

Ron Walker, abogado de Walker & Associates of Michigan, un bufete de Detroit que se especializa en casos migratorios, describió una situación hipotética: un notario cobra a su cliente para ayudarle a entregar un formulario de naturalización con base en un matrimonio sin sustento legal. Las autoridades rechazarían el formulario y el cliente perdería su dinero y su tiempo. También podrían considerar al formulario erróneo como una falsedad, poniendo en peligro el trámite entero. 

Un formulario incorrecto podría iniciar hasta un trámite de deportación. Para combatirlo, habría que pagar aún más por ayuda legal, esta vez de un abogado. 

“Si tuviese un tumor cerebral, no consultaría con su vecino, consultaría a un neurocirujano”, dice Walker. 


¿Por qué es tan común el fraude notarial? 

El fraude notarial se sostiene en la desesperación creada por el sistema migratorio estadounidense, criticado frecuentemente por sus restricciones y falta de humanidad. 

Cuando obtener un estatus migratorio es caro, complejo o imposible, no debe sorprender que algunos migrantes tomen las oportunidades de un consejo legal barato, aunque poco fiable. 

Según Robinson, en Detroit hay más de 30,000 personas en trámites de deportación, y casi dos tercios carecen de un representante legal. 

“Les dicen no y no y no … Y luego alguien les dice, ‘Ah, sí, hay algo que pueden hacer’”, señala Robinson. 

Una coincidencia lingüística puede empeorar el problema: en Latinoamérica y algunas partes de Europa, un “notario público” es un trabajador legal con un rol y responsabilidades más amplias que su equivalente en Estados Unidos. Aunque los dos se traducen literalmente, tienen papeles distintos. 

En Michigan, las empresas no se pueden anunciar como “notario público”. Sin embargo, Outlier Media pudo encontrar varios negocios en Detroit que hacen eso en sus sitios web o redes sociales. Es imposible saber si hicieron una traducción inocente o si están ofreciendo consejos legales cuando no deberían hacerlo, y ese es precisamente el problema. 


¿Dónde puedo encontrar consejo legal para trámites de migración? 

Los abogados de inmigración, a pesar de que no hay muchos, son la mejor opción de ayuda legal, dice Elizabeth Orozco-Vasquez, CEO de Freedom House Detroit, una organización sin fines de lucro que apoya a refugiados y solicitantes de asilo. 

“Empiecen ahí antes de que tomen la recomendación de un amigo para ir a un notario”, dice Orozco-Vasquez. “(Los notarios) no están preparados para resolver casos de migración”. 

Los defensores de derechos migratorios aconsejan que los migrantes también deben conocer sus derechos legales para encuentros con policías o autoridades de inmigración. 

Robinson explicó que el Michigan Immigrant Rights Center está aceptando nuevos clientes en 2025. Para conocer sobre sus servicios, llame al 734-239-6863 y marque 1. Están disponibles de lunes a viernes. Usted también puede buscar abogados de inmigración a través del State Bar of Michigan.

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