Salud

Palear la nieve y las bajas temperaturas forman una tormenta perfecta de riesgos para la salud del corazón

Palear la nieve y el frío extremo pueden provocar problemas en el corazón.

Puede que los meteorólogos hablen de “materia blanca y esponjosa”, sin embargo, la nieve puede ser un peligro mayor de lo que mucha gente se imagina. Según la American Heart Association (la Asociación Americana del Corazón), que celebra su Centenario como la principal organización sin ánimo de lucro del mundo centrada en la salud del corazón y el cerebro de todas las personas, las investigaciones demuestran que un esfuerzo físico como palear la nieve puede conllevar un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón o una parada cardiaca súbita. Esta afirmación cobra especial relevancia entre la población hispana, que presenta un alto índice de enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo previos.

Las declaraciones científicas de 2020 de la American Heart Association (la Asociación Americana del Corazón), Eventos cardiovasculares agudos relacionados con el ejercicio y posibles adaptaciones perjudiciales después del entrenamiento físico a largo plazo: los riesgos en perspectiva: datos actualizados, menciona “palear la nieve entre las actividades físicas que pueden ejercer un estrés adicional en el corazón, especialmente entre las personas que no están acostumbradas al ejercicio regular. Numerosos estudios de investigación científica a lo largo de los años han identificado los peligros de palear la nieve para las personas con y sin enfermedades cardiacas conocidas.

“En plena época de frío extremo, actividades intensas como palear nieve pueden suponer una amenaza silenciosa para la salud del corazón”, afirma Samer Kottiech, M.D., experto voluntario de la American Heart Association (la Asociación Americana del Corazón), profesor asistente en Mount Sinai NYC y fundador de Corazon en Forma. “Es importante reconocer que incluso las tareas aparentemente rutinarias pueden conllevar riesgos cardiovasculares significativos en condiciones difíciles”.

Kottiech señaló cinco formas clave en las que palear la nieve puede afectar a la salud del corazón:

  • Palear la nieve supone sobre todo un esfuerzo isométrico o estático que conlleva la contracción de los músculos sin ningún movimiento en las articulaciones circundantes.
  • El acto de palear la nieve es principalmente un trabajo de brazos, que es más agotador y exigente para el corazón que el trabajo de piernas.
  • Mientras se esfuerza por levantar cargas pesadas, como una palada de nieve, a menudo contiene inconscientemente la respiración, lo que provoca grandes aumentos de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
  • Al estar casi siempre de pie mientras palea, sus piernas no se mueven mucho, lo que provoca un estancamiento de la sangre en las extremidades inferiores, por lo que no llega al corazón, que necesita la sangre oxigenada.
  • La respiración o la exposición al aire frío provoca la constricción de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, aumentando de manera desproporcionada la presión arterial y constriñendo simultáneamente las arterias coronarias (que son del tamaño de un espagueti cocido).

Kottiech advirtió que el impacto de palear la nieve y realizar esfuerzos físicos similares cuando hace frío es especialmente preocupante para las personas que presentan riesgos cardiovasculares como un estilo de vida sedentario u obesidad, ser fumador o ex fumador, padecer diabetes, colesterol alto o hipertensión, así como para las personas que han sufrido un ataque al corazón o un ataque o derrame cerebral.

“Existe una prevalencia muy alta de todos estos factores entre la población de origen hispano”, afirmó Kottiech. “Las investigaciones recientes han mostrado tasas elevadas de factores de riesgo cardiovascular tradicionales en personas hispanas, como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y el colesterol alto, junto con factores de riesgo emergentes como los trastornos hipertensivos del embarazo, el estrés psicológico y las exposiciones ocupacionales, como el trabajo intensivo”.

Esfuerzo físico en climas fríos puede ser dañino

Señala que el esfuerzo físico de cualquier tipo en climas fríos puede aumentar los riesgos para la salud, especialmente para las personas que deben trabajar al aire libre en cualquier tipo de condiciones.

“Sabemos que este tipo de trabajos físicamente exigentes, como los de los trabajadores agrícolas y obreros, son comunes entre la comunidad de origen hispano-latino”, aseguró Kottiech. “Los efectos negativos sobre la salud de la exposición ocupacional a climas extremos se ven agravados por otros factores exclusivos de las personas de color. Entre estos problemas cabe citar las barreras lingüísticas y de alfabetización, las diferencias culturales, los determinantes socioeconómicos de la salud, como los ingresos y la educación, y las desigualdades sanitarias sistémicas, incluida la falta de acceso a la atención sanitaria”.

Kottiech ofreció algunos consejos para las personas que deben palear nieve o realizar otros trabajos físicos al aire libre en invierno:

  • Si es una persona mayor o padece o presenta un alto riesgo de padecer una enfermedad cardiaca o un ataque o derrame cerebral, no debe realizar actividades físicas como palear nieve en cualquier condición. Pida ayuda a otras personas.
  • Si tiene que palear nieve o realizar otras actividades físicas intensas con frío, empiece poco a poco y vaya a su ritmo. Cúbrase siempre la boca y la nariz, lleve ropa superpuesta, así como gorro y guantes.
  • Preferiblemente, hay que realizar movimientos como empujar o barrer la nieve en lugar de levantarla y arrojarla, que suponen un menor esfuerzo.
  • Tenga mucho cuidado cuando sople el viento, porque el viento hace que la temperatura parezca aún más baja de lo que es y aumentará los efectos del frío en su cuerpo.

Kottiech subraya la importancia de ser consciente de lo que le dice su cuerpo y de interrumpir cualquier actividad física si empieza a experimentar síntomas de alerta.

  • Conozca los síntomas de un ataque al corazón:
    • Molestias en el pecho. La mayoría de los ataques al corazón implican molestias en el centro del pecho que duran más de unos cuantos minutos o pueden desaparecer y regresar después. Puede sentirse como una presión incómoda, opresión, sensación de hinchazón o dolor.
    • Molestias en otras zonas de la parte superior del cuerpo. Los síntomas pueden incluir dolor o molestias en uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago.
    • Dificultad para respirar. Puede presentarse con o sin molestias en el pecho.
    • Otras señales. Otras posibles señales son el sudor frío, las náuseas o el mareo.
  • Aprenda “R.Á.P.I.D.O.” como forma sencilla de detectar un ataque o derrame cerebral.
    • R – Rostro caído
    • Á – Alteración del equilibrio
    • P – Pérdida de fuerza en el brazo
    • I – Impedimento visual repentino
    • D – Dificultad para hablar
    • O – Obtén ayuda, llama al 911

“Llamar al 9-1-1 es un primer paso crucial a la hora de obtener ayuda para uno mismo o para alguien que veamos en apuros. Sin embargo, nos consta que, a causa del racismo estructural, la condición de indocumentados, presunta o real, de las personas de las comunidades de origen hispano latino las sitúa a menudo en una posición de marginación. Por ello, muchos de ellos son reacios a llamar al 9-1-1 o a buscar otro tipo de ayuda por miedo a la deportación o a una interacción negativa con los primeros intervinientes y los funcionarios”, apunta Kottiech. “Pero esa llamada, y el inicio de la RCP solo con las manos si alguien no responde y no tiene pulso, es una cuestión urgente de vida o muerte. Debemos ampliar la educación y la concienciación entre todas las comunidades para cambiar esta norma inaceptable”.Obtenga más información sobre el frío y las enfermedades cardiovasculares en heart.org.

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